Por: Roberto Felipe
Un viajé duro fue el que realicé en motocicleta desde Tingo
María a Huanuco, el clima está duro, por el invierno, la llovizna y el airé
frío obligaron a que en Cayumba, compre un plástico que me sirva de poncho.
La espectacularidad de los paisajes me dejaban absorto,
lamentando la falta de pilas en mi cámara fotográfica, veía pasar cerros
tupidos de árboles, rodeados de neblina, mientras el sol alumbraba tenuemente.
Pasar el túnel de Carpish es todo un enigma, ochocientos
metros de oscuridad hacen que los nervios arrecien tus poros, más aun si ni las
luces del vehículo permiten ver con claridad el camino.
El barro de los huaycos era un peligro a cada instante en
las partes de la carretera que se encuentran deterioradas.
A la salida de Tingo María, me pararon unos policías de
carreteras, con quienes tuve que colaborar con diez soles por no tener Soat,
placa, ni licencia de conducir, yo sabía que no me pondrían una infracción y
ellos sabían que les caería dinero por cada conductor sin sus papeles al día,
quizás lo hacen por sus míseros sueldos o simplemente por sinvergüencería, yo
estaba dispuesto a asumir la papeleta. En total antes de llegar a Huanuco ya
había pagado treinta soles, solo tenía cuatro soles en el bolsillo, cuando me
paran los últimos policías en mi camino, la misma historia, la placa, la
licencia de conducir, el Soat, - cuanto colaboras pues amigo - - cuantos
galones me vas a dar -, las palabras de siempre de estos amantes de la coima,
les dije que solo tenía cuatro soles, que ya sus colegas se les habían
adelantado, no me pusieron ninguna papeleta, anotaron mis datos mis teléfonos y
me dijeron que si soy “conciente” –
jajaja que risa me da – les pagaría luego la coima por no ponerme una papeleta,
que connnnnnnnnnnnciencia. Que deuda la mía, claro está que tendrá que esperar
que nuevamente me anime a viajar en motocicleta para cancelar graciosa deuda.
Alguna vez Fernando Rospigliosi trato de reformar la
policía, se truncaron sus proyectos cuando lo sacaron del ministerio del interior,
pero dudo que lo hubiera logrado, recibir coima y sacarle la vuelta al estado
la mayoría de policías lo tienen en la sangre, no hablo de moral, pero si de
legalidad, ninguna reforma va a servir mientras los viejos policías trabajen al
lado de los tantos jóvenes policías que salen de las escuelas y aprenden todo
lo oscuro de los primeros.